16nueve / Últimas entradas / Trucos para el posado perfecto, primera parte

Si habéis realizado una sesión con nosotros o sois asiduos a este blog sabréis que normalmente aconsejamos prescindir de posados o reducirlos a la mínima expresión. Como substituto buscamos acciones que ofrezcan movimientos más espontáneos, esto es debido a que lograr una gran cantidad de buenos posado en el corto margen de una sesión solo está al alcance de modelos profesionales. El resto de mortales solemos vernos muy forzados, pero ¿queréis saber por qué? si tenéis una sesión donde los posados van a ser inevitables (por ejemplo: fotografía de boda) podéis tirar de estas técnicas y las que encontrarás en la entrada posterior sobre trucos para el posado perfecto, segunda parte.

Columna vertebral

Posar suele ser incómodo. La posición de la columna vertebral es un ejemplo de ello. En una buena pose la base siempre será nuestra columna: ésta debe de estar estirada y extendida (que no recta), pero hasta un límite que no parezca artificial. Toda pose tiene el llamado «umbral del posado» y es el punto entre que comienza el posado estéticamente correcto (que, como hemos dicho, suele ser incómodo) y el artificioso. Para lograrlo hay que practicar, lo mejor es hacerlo delante de un espejo y procurar estirar la columna hacia arriba. En este punto hay que vigilar una parte que afectará de lleno y que suele darnos un aspecto forzado  muy habitualmente:

La cabeza

La cabeza es una parte de nuestro cuerpo que afecta mucho al efecto artificioso de nuestra pose. Debes dirigir la cabeza hacia donde quieres centrar la atención del espectador. Las vertebrales deben de estar totalmente estiradas, de tal manera que la cabeza quede lo más apartada posible de la clavícula, siempre dentro del contexto del posado.

Distribución del peso

La distribución del peso corporal es uno de los mayores quids del posado perfecto. Excepto en el caso de los niños lo habitual es que se vea extraño que el peso esté repartido por igual entre los dos pies. Lo más correcto, visualmente hablando, sería priorizar uno de los dos y que el otro sirva para no perder el equilibrio. Como clásico ejemplo la pose de una modelo con el pié atrás (apoyo principal) y el otro pié delante y cruzado (apoyo secundario). Si el resto del cuerpo está rígido se resalta dicho efecto. Una cadera quedará más elevada que la otra rompiendo la simetría.
Otros ejemplos de desplazamiento de peso que resultan muy favorecedores es ofrecer un objeto más elevado para pisar con uno de los dos pies (sin superar jamás los 45º desde el muslo hasta el suelo) o bien apoyarse en una pared, esta última especialmente cómoda y muy estética si se acompaña del cruzado de pies.

Brazos

No es natural ver las articulaciones rectas, la rigidez articular suele ser un enemigo del posado natural, es por eso que conviene flexionar las articulaciones aunque sea en un pequeño ángulo. Colocar los brazos del modelo en un ángulo de 90º crea mucha fuerza, fuerza que demos aprovechar para poses muy concretas puesto que en la mayoría podría resultar artificial. Sin embargo, el ángulo de 90º, es un gran recurso cuando se trata de sesiones de pareja donde los brazos se apoyan y entrelazan.

Muñecas y dedos

Si en el caso de los brazos en ángulo de 90 es aceptable es posados en pareja o imágenes donde queremos enfatizar la fuerza, no lo es tanto en el caso de las muñecas. En este caso se ve mal por normal general y debemos evitarlo a toda costa. Lo ideal en este caso es mantener la curvatura natural de la mano: para lograrlo extiende el brazo y aprieta la mano en un puño, relájala y observa como caen dedos y muñeca, toma nota de esa curvatura natural.
Recuerda que las manos atraen la atención del espectador, así que no debes colocarlas en un lugar donde no desees llamar la atención.

Si quieres conocer más trucos de posing quédate a leer la parte dos de nuestro post.